Las batallas en Irán
Está claro que hubo un fraude electoral masivo en las elecciones presidenciales celebradas en Irán el pasado 12 de Junio. Los sondeos previos al resultado daban como ganador a Moussavi, también se habla de que hubo 14 millones de papeletas adicionales a las que realmente correspondían y el mismo régimen dice que hubo irregularidades en 3 millones de votos a lo largo de todo el país. Si a esto le sumamos el gran descontento demostrado durante las últimas semanas (manifestaciones incluso más intensas que las ocurridas en 1.979 contra el Sha), la detención y expulsión de periodistas y el cierre de vías comunicativas, creo que se evidencia que algo ilegal ocurrió.
La democracia en Irán es muy particular, no es como en los países democráticos donde candidatos se pueden presentar y a través de procesos electorales son elegidos o descartados, en Irán no ocurre eso, existe un consejo de guardianes o clérigo que eligen quienes serán los candidatos. Para estas elecciones se presentaron 450 candidatos, pero el clero descartó a todos menos a Moussavi y Ahmadinejad que son los que presentan las cualidades que la revolución fundamentalista islámica exige, sin embargo Moussavi es menos conservador que Ahmadinejad.
No se ha escuchado mucho últimamente sobre lo ocurrido en Irán, al pasar el tiempo, pareciera como si el conflicto hubiese perdido fuerza, sin embargo hay dos grandes batallas internas que posiblemente desaten cambios importantes en el rumbo político y social en Iran. Al ver las noticias cuando se iniciaron las manifestaciones parecía como si la población estuviese a favor de Moussavi y en contra de Ahmadinejad, algo que hasta cierto punto era cierto, pero no del todo. Gran parte del electorado vota a Moussavi porque no tienen otra alternativa, pero lo que realmente quiere esta masa inmensa de la población es un cambio drástico, es decir, no quieren más revolución islámica, no quieren más al consejo de guardianes, no quieren más una teocracia.
Entonces, lo que se vio en la calle fue una batalla, una batalla a un régimen teocrático que hoy día es rechazado por la mayoría de la población Iraní, la otra batalla es la que se libra dentro del consejo de guardianes, donde algunos clérigos apoyan a Moussavi y otros a Ahmadinejad, es decir, existen dos grandes conflictos internos que va a desatar un cambio radical en la política y en al sociedad Iraní. No me extrañaría que en cualquier momento se reactiven los movimientos en las calles para exigir que se implemente una verdadera democracia.
Fuentes: www.abc.es - www.safe-democracy.org