Por lo visto la izquierda no sólo se debilita en Europa sino también en América Latina. Los recientes acontecimientos ocurridos en Honduras y el resultado de las elecciones en Argentina (donde Kirchner perdió en Buenos Aires y su partido perdió la mayoría parlamentaria) son sólo algunos de los síntomas de cambio que se están observando en el continente. Está claro que los ciclos políticos ocurren, pero creo que los errores, las malas decisiones y las estrategias populistas son la razón principal del porque de este cambio de rumbo en la política Latinoamericana.
Yo entiendo perfectamente que la OEA, la ONU y EEUU quieran resolver democráticamente la situación en Honduras y que no vean legítimo el golpe de estado, pero algo que ellos deberían preguntarse, es por que los militares, la policía, gran parte del parlamento e incluso miembros del mismo partido de Zelaya apoyaron al golpe militar y le dieron la espalda a Zelaya. Son síntomas de descontento y rechazo por parte de la población a regímenes totalitarios comunistas y demagogos que lo que buscan es perpetuarse en el poder.
Es lógico que Chávez esté criticando fuertemente este golpe de estado-militar, lógico porque sabe que pierde “influencia” en el continente. Poco a poco van ocurriendo sucesos como los de esta semana y se le sube la adrenalina a la cabeza y toma medidas desesperadas y ridículas como amenazar con intervenir militarmente en Honduras, como si estuviera jugando Risk con sus amiguitos Ortega y Correa.
Por otro lado, las políticas populistas paternalistas empleados por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en Argentina lógicamente no ayudaron a la economía. Excesivo gasto público, impuestos a las exportaciones y aranceles a las importaciones e incumplimiento con los contratos de empresas extrajeras lo que logran es, endeudar más al país, cerrar las puertas al comercio internacional y evitar que las inversiones extrajeras quieran invertir en el país. El hecho de que el gobierno adopte estas medidas es porque tienen una visión a corto plazo y lograr la reelección, es decir, fines netamente políticos.
Hay una gran diferencia entre izquierdas progresistas e izquierdas demagogas, un claro ejemplo es la gran diferencia que existe entre un gobernante como Lula (Brasil) y un gobernante como Chávez. Lula abre el mercado, mejora la condición económica de su población, gana influencia en el continente por sus buenos resultados macroeconómicos y sabe repartir las riquezas. Hace falta que detalle el tipo de gobierno de Chávez?.
Creo que el panorama político en Latinoamérica está cambiando como un todo y poco a poco los gobiernos eficientes son los que van a sobrevivir.
Fuentes: ABC - El Nuevo País - Clarin