Por Daniel Rosenfeld
Estos 3 controversiales países con culturas, idiomas y razas diferentes tienen más características en común de lo que cualquiera pueda imaginar. En los últimos años, estos países han sido protagonistas de movimientos geopolíticos en 3 diferentes regiones del planeta. Por un lado está Rusia y su afán por expandir y mantener su influencia en el este de Europa, por otro lado Irán que abiertamente financia grupos terroristas en el Medio Oriente para desestabilizar la región y afianzarse como líder regional y finalmente está Venezuela que con su discurso populista trata de crear un bloque anti-americano y consolidar su liderazgo en América Latina. En este blog hemos venido hablando de estos temas y creo que nos queda mucho por hablar.
Estos tres países dependen netamente de los precio del petróleo, tan sencillo como que si está caro el barril, hay dinero, sino no hay. Lógicamente esta última gran bonanza petrolera ha hecho que las arcas de estos países estén llenas, logrando así tener recursos para poder mover sus piezas e influenciar en sus respectivas regiones (regiones que son manipulables por estar compuesto por países que no cuenta ni con economías ni con estados sólidos). Esta bonanza petrolera ha logrado que en los últimos 2 años Rusia, Irán y Venezuela aparezcan mucho más en los medios de comunicación internacionales porque sencillamente tienen dinero para financiar conflictos. Rusia con su invasión a Georgia, Irán con su amenaza nuclear y Venezuela con su capricho de crear un conflicto regional.
Son regímenes belicosos, tienen como política de estado generar conflictos en el exterior para olvidar los problemas internos y crear un patriotismo que les ayuda en las encuestas. Putin es un ex-KGB, Chávez es un ex militar y Ahmadineyad es un títere de un régimen teocrático violento y fundamentalista, es decir, con estos currículos es lógico que sea de esta manera. Entre ellos se defienden porque tienen un objetivo en común y es perpetuarse en el poder. Putin movió sus guantes blancos y por arte de magia sigue gobernando el país, pero en vez de ser primer ministro es presidente. Chávez aprovechando la debilidad de las instituciones en Venezuela, ha logrado que todo el estado le reporte a él directamente (incluyendo fiscal general de la república, asamblea nacional, Consejo Electoral y corte suprema entre otros). Finalmente se tiene un régimen teocrático en Irán que lleva gobernando con mano dura al país desde 1.979. Eso si, todos se llenan la boca diciendo que hay una democracia abierta en sus respectivos sistemas electorales.
Son gobiernos que no cuajan con las democracias. Los medios de comunicación son fuertemente perseguidos al igual que políticos de oposición. Anna Politkovskaya, una importante periodista Rusa fue amenazada y luego asesinada por sus intensiones de publicar artículos periodísticos que perjudicarían la imagen Putin. Chávez cerró un canal de televisión opositor y varias estaciones de radio y El gobierno Iraní controla en su totalidad la prensa. No les gusta la prensa libre ni los opositores, les temen y son un estorbo.
Sinceramente no se hasta cuando este tipo de regímenes estarán vigentes, es lamentable que la libertad de los ciudadanos de estos países estén limitadas por gobernantes demagogos y omnipotentes, que las economías estén en caída libre por una pésima gestión y que no exista la presión suficiente por parte de Occidente o la ONU para estrangular (sin necesidad de conflicto armado) a estos regímenes.
By Daniel Rosenfeld
Luego de leer el post “Por que América Latina es pobre?” publicado por Rafael Pampillon en el Economy Blog del Instituto de Empresa, donde hace referencia a un discurso pronunciado por el actual presidente de Costa Rica Oscar Arias, me sentí motivado a expresar mi opinión sobre lo comentado. Oscar Arias hace una crítica sobre la actual situación de Latinoamérica, considera que desde hace un tiempo ya, se han venido haciendo las cosas de una manera incorrecta y de no tomar acciones drásticas, el porvenir no será nada positivo.