Fuga de Cerebros

Siempre escuchamos sobre el gran impacto que tiene la competitividad de cada país a la hora de poder incrementar su riqueza y el bienestar de sus ciudadanos. Los políticos siempre utilizan grandes palabras como “Productividad” y “educación”, y que dichas actividades nos llevan a ser más “competitivos” como nación.

Lastimosamente, en Latinoamérica esto siempre ha sido retórica populista, ya que casi en ningún país le ha dado la importancia que merece este asunto. La fuga de cerebros es impresionante, y la pérdida es inmensa para cada país que exporta gratuitamente su más preciado tesoro: La productividad.

En solo un par de semanas, estando en distintas ciudades de EEUU, me he encontrado con gente muy exitosa. Estas personas pudieron haber sido líderes en sus respectivos países, dando el ejemplo para nuevas generaciones, y ayudando a la “tan preciada competitividad nacional”; pero estas personas no están en sus países de origen, ni tienen pensado volver; estas personas son parte ahora de EEUU, ya que dicho país les ha dado las oportunidades necesarias; estas personas han aprendido a convivir con una nueva cultura, nuevas formas de vida, nuevo idioma, nuevo clima, distinta calidad de vida, y muchas otras cosas que requieren esfuerzo y disciplina para poderlas sobrepasar. Estas personas prefirieron irse de su casa, esforzarse mucho más y adaptarse a nuevos ambientes, a quedarse en sus países.

A continuación una lista para ejemplificar lo anteriormente mencionado:

• Economista, analista de ofertas iniciales de acciones de compañías latinoamericanas y miembro de uno de los bancos de inversión más grandes y prestigiosos del mundo

• Consultor, investigación de Mercado de Tecnología y Telecomunicaciones en una firma prestigiosa de asesoría estratégica

• Miembro del departamento de planificación estratégica en una de las empresas más grandes de consumo masivo

• Desarrolladora de negocios para una farmacéutica transnacional

• Asesor de Seguros en una firma prestigiosa de inversión seguros

• Asesor financiero, Banca de inversión

Estas son personas que conocí en solo en un par de noches, gente de Venezuela, Colombia, Ecuador, Panamá, México, etc.

El punto importante es que el futuro de la competitividad de los países latinoamericanos seguirá siendo muy incierto, a menos que haya un cambio de perspectiva por parte de los gobiernos.

Los gobiernos deben permitir y habilitar sus mercados internos para que, con orden y ley, haya un campo de juego justo pero competitivo, permitiendo así a los mejores “jugadores” tener éxito y generar riqueza y empleo, creando un ciclo de crecimiento del “campo de juego” para que haya más espacios para nuevos “jugadores” cada vez más eficientes y competitivos, y por ende, hacer crecer la economía, el empleo y el desarrollo, como lo han hecho las economías más poderosas del mundo, que por cierto, se están olvidando como hacerlo.