Elecciones en el Medio Oriente

Líbano e Irán, dos países controversiales y de suma importancia en el Medio Oriente se midieron en las urnas para elegir nuevo parlamento y presidente respectivamente. Los resultados en Líbano fueron favorables para la coalición pro-occidental contra pronóstico, coalición llamada “14 de Marzo” que obtuvo 71 puestos, mientras que Hezbollah obtuvo sólo 57 puestos en el parlamento. Por otro lado están los resultados en Irán, donde a pesar de que los sondeos daban como ganador al líder opositor del movimiento reformista Mir Hussein Moussavi (candidato que simpatiza con occidente), Mahmoud Ahmadinejad fue reelecto como presidente.

Occidente estuvo muy pendiente de ambas elecciones, son dos países conflictivos y a la vez tienen gran influencia en el mundo musulmán. Irán abiertamente financia grupos terroristas, desarrolla un programa nuclear (no pacífico) y amenaza con borrar del mapa a un estado democrático (Israel), mientras que Líbano presenta constantes conflictos internos que repercuten en la región. Son dos países que chocan constantemente con Occidente e Irán particularmente tiene como objetivo principal dominar en el Medio Oriente, es parte de la estrategia que se ha empleado desde la revolución Iraní en 1.979. Rafael Bardají (columnista del periódico ABC) caracteriza a Irán de la siguiente manera: “En su vertiente externa conlleva un germen revolucionario, porque aspira convertirse en el líder indiscutido del mundo musulmán y en potencia hegemónica regional y mundial”.

Entonces, hasta que punto estas elecciones hubiesen cambiado el panorama con Occidente de ganar los partidos pro-occidentales?. Desde mi punto de vista, Líbano puede ser más flexible por la diversidad de su población, es un país que cuenta con un 60% de musulmanes y un 40 % de cristianos, los musulmanes a su vez están compuestos por Chiítas y Sunitas donde mayormente son los Chiítas quienes apoyan al Hezbollah. Entonces estos 71 puestos que ganaron en el parlamento refleja el rechazo a la política terrorista y de violencia que emplea Hezbollah, es decir, creo que están más preparados para cambiar sus actuales políticas por unas más abiertas y democráticas que los acercaría a Occidente. Por el contrario, veo que en Irán las cosas van a ser más complejas, el hecho de que el partido reformista esté abierto al diálogo con Occidente, no significa que vayan a cambiar su estrategia como país que quiere dominar la región, es decir, su objetivo sería el mismo, pero capaz un poco más lento. El programa nuclear no lo empezó Ahmadinejad, lo comenzó su predecesor Jatami, que pertenece al mismo partido político que Moussavi.

El “ganador” de Irán fue Ahmadinejad, un individuo que no es hipócrita y que no esconde la verdad de lo que piensa el fundamentalismo islámico. Después de este resultado Barack Obama y Joe Biden tendrán que cambiar su estrategia con Irán, al igual que el Medio Oriente.  

Gracias a Deborah y Roy por la información que me suministraron.

Fuentes: ABC, www.elmundo.es, www.nytimes.com, www.stratfor.com

Sunitas Vs Chiítas

By Daniel Rosenfeld

El Islam es una de las 3 grandes religiones monoteístas y representa hoy día la cuarta parte de la población mundial, ubicándose mayormente en el medio oriente y norte de África. Cuando Mahoma muere, el Islam se divide en tres sectas o ramas: Sunitas, Chiítas y Jarayíies. Según cada una de estas ramas, el predecesor de Mahoma como líder del Islam es diferente y por ello hoy día existe una rivalidad entre estas que se derivan en conflictos de pequeña y gran escala.

Los medios de comunicación, en general, no comentan mucho sobre los conflictos internos del Islam, hacen mucho más énfasis a la guerra contra el terrorismo y conflicto árabe-israelí, logrando así pasar a segundo plano eventos que podrían impactar negativamente en la región o dentro de la civilización musulmana.

Los Sunitas representan aproximadamente el 80% de la población musulmana, mientras que los Chiítas el 15%. Entre aquellos países en donde los Sunitas son mayoría se encuentran: Egipto, Arabia Saudita, Jordania, Siria y Afganistán, mientras que los países con mayoría Chiíta son: Irán, Irak, Bahrein y sur de Líbano. Es decir, los países con más influencia y liderazgo en el medio oriente son Egipto y Arabia Saudita del lado Sunita e Irán del lado Chiíta (excluyendo a Irak debido a problemas internos después de su invasión por parte de los norteamericanos)

A finales de los 70 y principios de los 80 ocurren acontecimientos donde Sunitas y Chiítas toman una posición en la guerra fría. En 1.979 el Ayatolá Jomeini toma el poder en Irán luego del derrocamiento del Sah por descontento popular y se implementa un régimen fundamentalista islámico, tomando así una posición antiamericana por haber tenido una estrecha relación con el Sah durante su gobierno. Por otro lado, Sunitas Afganos toman una posición anticomunista por la invasión soviética. Es decir, se ven claras diferencias políticas entre estas dos sectas.

Incluso durante la guerra entre Irán e Irak (1.980-1.988) la guerra fría participó activamente. La URSS vendía armas a los iraníes mientras que Irak recibía irónicamente apoyo por parte de Occidente (principalmente de parte de EEUU). Esta guerra se produce a pesar de que Irak (como comento anteriormente) es de mayoría Chiíta, sin embargo, Saddam Hussein (presidente de Irak para ese momento) era Sunita y controlaba el país con mano dura y por medio de un régimen laico.

Hoy día considero que existen 3 conflictos internos importantes dentro del Islam: 1- La fuerte división en los territorios palestinos, donde el partido Fatah (Sunita) controla Cisjordania y la organización terrorista Hamas (Financiado por Irán) controla la Franja de Gaza. 2- Los intensos y constantes enfrentamientos dentro del territorio Iraquí entre Chiítas y Sunitas (y en menor grado los Kurdos con la idea de crear su propio estado) que se desataron tras la invasión. 3- El descarado financiamiento por parte de Irán a la organización terrorista Hezbollah (Chiítas ubicados en el sur del Líbano), organización que silenciosamente intenta desestabilizar gobiernos Sunitas como el Egipcio. Los 2 primeros ya han dejado innumerables víctimas, sin embargo el tercero podría producir enfrentamiento entre dos estados (Irán-Egipto) y gestarse un conflicto de mayor escala.

Al mencionar estos conflictos observamos como actualmente Irán es el mayor responsable de los enfrentamientos entre Chiítas y Sunitas, cuenta con un músculo financiero (por la bonanza petrolera) que le permite sustentar grupos terroristas y estimular la violencia en el medio oriente y por lo visto no hay una fuerza mayor en la región que pueda hacerle frente.

Mientras hayan entes-estados-naciones alimentando el odio y la intolerancia, los enfrentamientos se perpetuarán en el medio oriente y en el mundo musulmán.

Fuentes: www.abc.com - http://www.opendemocracy.net - www.wikipedia.org