Por Orlando Viera-Blanco
Lo de apreciado, no es un simple guiño. Quienes hemos comprendido un poco más el asesinato de John F. Kennedy con “JFK, casos abiertos;” quienes hemos palpado la crudeza del sub-mundo de las “mulas de gracia”, en “expreso de media noche”; quienes hemos sido impactados de la barbarie de Vietnam, con Platoon (ganadoras de varios Oscars), o de la avaricia, con Wall Street, o del miedo y la fragilidad que entraña el poder, con Nixon (brillantemente interpretada por Anthony Hopkins; no podemos albergar otro sentimiento por un auténtico New Yorker, de buena prosapia (Judío-Católico/ anglo-francés), y de indudable preparación (Yale y NYU), que un sentimiento de respeto, estima y admiración. Pero con el mismo aprecio hermano, tengo ahora que deciros, con el tema de rendirle caña a nuestro flamante Presidente, te pelaste de bola a bola! Veamos algunos aspectos omitidos por vuestro potente lente.
El mejor prólogo para vuestra producción, debería haberse concentrado en la niñez abandonada del pueblo venezolano
El mejor prólogo para vuestra producción, debería haberse concentrado en la niñez abandonada del pueblo venezolano. Después de prometer con voz de trono y mano empuñada que se acabaría con los niños de la calle -promesa regiamente librada por vuestro patrocinante de “épicas revolucionarias”- hoy Venezuela es uno de los países con mayor deserción escolar, mayor violencia juvenil (ultraje, promiscuidad, droga, celestinaje, orfandad) y niños con pies descalzos al filo de la muerte, sin misericordia ni clemencia, en este costado del continente Americano. Mientras esto ocurre, nuestro bien vestido Presidente, se paseaba contigo a carcajada batiente, en la alfombra roja de un festival de cine Veneciano. Dignas imágenes por cierto de colocarlas en contraste, en un documental al estilo Oliver Stone.
Pero hay mucho más tela que cortar Oliver. La revolución Bolivariana ha sido instalada sobre la base ideológica de que ser rico es malo, y comer poco o nada, no lo es…si se trata de ser merecedor del gimmick “buen revolucionario”. Porque así es la vaina Stone: propaganda, discurso y nada más. ¿Qué otro “mandamiento” puede enarbolar la consigna, “Patria, Socialismo o Muerte”, si no es la justificación de la muerte en caso de que la patria se resista a no ser socialista y que el socialismo no consista en otro evento, que usurpar el esfuerzo ajeno, así sea a punta de un fusil?
Entonces uno no alcanza medir las contradicciones que comporta vestir de tuxedo o paltó levita, a contrapelo de calzar bota zurda y traje de oliva, de cara a una cena costosísima-a todo renglón- ofrecida en vuestro honor (y a costo de los venezolanos), en un lujosísimo Hotel 5 estrellas Veneciano, (cuyo valor no me aventuro precisar)… cuando el paladín de los justos, implora una desgarradora inmolación de sus seguidores a cuenta de una causa llamada: “proceso”.
Debo aclarar que no estoy para nada en desacuerdo con que se os ofrezca cualquier tipo de agasajos Oliver. Insisto, os merecéis eso y mucho más, tanto como productor del documental sobre el conflicto Palestino-Israelí (cómo si tal disputa, se pudiese agotar en un documental); hacedor del cortometraje “Looking for Fidel” (cómo si el mundo desconociera -a estas alturas de evolución del pensamiento liberal y humanitario- lo que Fidel representa en términos involutivos, atávicos y primitivos), o promotor de la operación humanitaria “Salven a Enmanuel” , donde demostraste vuestra denodada “candidez”, o si acaso, una imbatible rapacidad, digna en cualquier sentido de un Golden Globe!…
Date un paseíto por las cárceles Venezolanas, por nuestro sistema de justicia y por la morgue de Colinas de Bello Monte (aquí en Caracas).
Lo que quiero destacar Oliver, es que debemos guardar cierta coherencia, o a lo menos ciertas apariencias, para sugerir cierta compostura. Recordad el dicho aquél: “no sólo basta ser la esposa del Cesar, sin también hay que aparentarlo”,por lo que esas finezas, esos banquetes a mano suelta, debemos reservarlas a los devotos de Cannes o a los verdaderos súbditos de Hollywood.
En todo caso, vuestro homenaje-típico de una espectacular jalada de bolas al más puro estilo Dr. Chimbín- ha tenido que celebrarse a la sombra de un Samán de Güere, degustando de un buen huevo frito (parido de gallineros verticales), y en el marco encantado, de en una escolástica y brevísima declamación de Florentino y el Diablo en Santa Inés, recitada por el number one de nuestros cantos sabaneteros. Esto si se correspondía con lo que estoy seguro, quiere arrojar vuestro documental sobre nuestro celebro-debutante (digo premier-debutante en veladas de telecorazón, porque en otros asuntos, como golpes, rebeliones, pataletas o amenazas, hay material suficiente para cualquier “parte II”).
Pero así son las cosas, diría Oscar Yánez…La celebración fue allá, en la cuna del imperio Euro centrista, al pie del Mar Adriático, mar de conpiscuos navegantes buscadores de fortunas y títulos nobiliarios, y a la luz de los faroles, de las jactancias del boato ojoplático diría uno, digno de un festejo de carátula (y de portada), ofrecido en un inmejorable rincón Veneciano. Debo confesar: cochina envidia!
Me gustaría hacerte una petición Oliver. Por favor date un paseíto por las cárceles Venezolanas, por nuestro sistema de justicia y por la morgue de Colinas de Bello Monte (aquí en Caracas). Pregúntale a los reclusos si se sienten seguros con la revolución penitenciaria. Si aplican los protocolos post institucionales de reinserción social previstos en el 272 de la CBV. Si se sienten conformes con la justicia revolucionaria. Pregúntale a los deudos de ultimados por la criminalidad, si se ha hecho justicia (más del 90% de los casos de homicidios, quedan impunes), o si la morgue de marras, se da abasto para recibir la cantidad de muertes por violencia que llegan a sus puertas. Pregúntale a cualquier venezolano si se siente seguro en su país.
Me permito sugerirte un título: “looking for the truth of the Venezuelan Revolutión”
Y después de documentar esta realidad, cuyo título me permito sugerir, podría ser “looking for the truth of the Venezuelan Revolutión”, preguntar por los comisarios Forero, Vivas y Simonovis; por el prefecto de Caracas, por el estudiante Julio César Rivas, por otros tantos periodistas, políticos, intelectuales, militares exilados producto de la persecución política y sobretodo hermano, pregunta por dos estadísticas (y disculpa el remix de temas, pero es que la ansiedad de pronto, nos atrapa y tu bien sabes de tales agobios!):
Cuántos seres humanos-niños, jóvenes y adultos- sin distingo de sexo, clase, credo o raza, han muerto en Venezuela en los últimos 10 años por causa de homicidios; cuántos secuestrados, cuántos ajusticiados, cuántos desaparecidos…todo por causa de un Estado ineficiente, dizque gendarme y banal, que no rinde cuenta de su gestión y da tregua al crimen.
Indaga cuánto le ha costado al país esta revolución bonita en términos de recursos, por causa de un gobierno corrupto y permisivo, despilfarro mismo que se siente, se viste y se luce de fucsia, corbatín y etiqueta, en un hermoso atardecer en la revieras de las tierras que vieron nacer a mercaderes insignes como Marco Polo o músicos vibrantes como Antonio Vivaldi …Por cierto Oliver, estos personajes no eran para nada socialistas digo, antes que os convenzan de lo contrario!.
Nuestra espuria realidad, nuestra triste y dramática verdad es Oliver, que los venezolanos, ni Chavistas ni no Chavistas, no tenemos nada que celebrar, nada por lo cual salir a malgastar más dinero, recursos de lo que carecen nuestros hospitales, nuestras escuelas y nuestras barriadas, y que muchos se han dilapidado en asignaciones como la vuestra o en subsidios a otras naciones, y peor, a otras causas (no precisamente legítimas).
Lo único que hay que documentar en Venezuela es el fraude de una revolución, que en más de una década ha arrojado cifras en términos de mortandad y despilfarro, que nos han llevado a la más profunda situación de fractura, éxodo e inseguridad, jamás vista. Y el gran protagonista de ésta penosa situación, es el mismo que ahora ocupa el rol principal, de vuestro perfumado casting.
Algún día Usted documentará, su propia torpeza Stone, cual es publicitar un culto más a la personalidad, quiero decir, al caudillismo-nefasto y socarrón-que hunde a los pueblos de estas latitudes. Y de cuyo film se infla más la egolatría y el narcisismo. Estoy seguro que su curiosidad y su indetenible ansiedad en la búsqueda de la verdad (¿?), le encomiende esa tarea. Por lo pronto paso de degustar su desfasada crónica.
Reciba mis reiterados saludos y respetos, lo cual –insisto-no os envío por protocolo, sino por educación (valga los intentos de vuestro documentado, por dogmatizarla), no sin antes despedirme, con un corrido muy local (menos estilista), como sugerencia anticipada de un buen epílogo, para cualquier producción redentora del presente, que dice: ¡Stone: A otro perro con ese hueso!
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